El Arroyo de Enmedio podría estar transportando lixiviados desde el Complejo Ambiental Costa del Sol hasta la playa Arroyo Vaquero. Esa es la hipótesis que la asociación ecologista Verdemar EA ha trasladado a la Fiscalía de Medio Ambiente, donde ha presentado una denuncia formal contra el complejo de residuos ubicado en el término municipal de Casares.
El Complejo Ambiental Costa del Sol es la infraestructura de gestión de residuos de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, que agrupa a once municipios y da servicio a más de 560.000 habitantes. Benahavís, Benalmádena, Casares, Estepona, Fuengirola, Istán, Manilva, Marbella, Mijas, Ojén y Torremolinos depositan aquí sus residuos, cuya explotación gestiona la empresa Urbaser mediante contrato público con la Mancomunidad.
La instalación opera con tres vasos de vertido en distintas fases y está obligada, por su Autorización Ambiental Integrada, a recoger los lixiviados —líquidos generados por la descomposición de residuos— en depósitos de hormigón impermeabilizados y techados. Los puntos de captación abarcan los fosos de recepción, las líneas de prensados, el parque de fermentación y los propios vasos de vertido. Cuando este sistema no funciona correctamente, los lixiviados, con alta carga de contaminantes orgánicos e inorgánicos, pueden alcanzar cauces fluviales y litoral costero.
Urbaser ha negado cualquier irregularidad mediante una comunicación oficial en la que afirma cumplir todos los protocolos exigidos por la administración. La empresa no ha aportado, sin embargo, datos concretos sobre el estado de los sistemas de contención ni ha explicado el origen de los líquidos detectados por Verdemar en el arroyo.
La denuncia llega poco después de un episodio similar en la misma comarca. En enero de 2026, Verdemar denunció el desbordamiento de las balsas de lixiviación del vertedero de La Doctora, en San Roque, que vertieron al arroyo Colmena y alcanzaron el arroyo de la Madre Vieja, afluente del río Guadarranque, con afección a varios kilómetros de cauces. La acumulación de episodios en distintas instalaciones de residuos de la comarca refuerza el patrón que la asociación lleva meses documentando.
La Fiscalía tiene ahora sobre la mesa determinar si existe relación causal entre el complejo de Casares y la contaminación detectada en el Arroyo de Enmedio, y valorar el alcance del daño sobre el cauce y la costa. La Mancomunidad, como propietaria de las instalaciones, podría quedar igualmente en el foco del proceso investigador.
