El proyecto sacado a licitación para el paso peatonal elevado que salva la A-7 entre las urbanizaciones Benamara y El Paraíso contempla la instalación de rampas en ambos márgenes de la carretera. La actuación busca facilitar el cruce a las personas de mayor edad, con movilidad reducida, y a quienes lo utilizan con bicicletas o cochecitos infantiles.
Este paso, levantado a principios de los años ochenta por los urbanizadores de la zona, resulta accesible en la actualidad solo mediante escaleras de varios tramos dispuestas a cada lado de la calzada. Su estructura consiste en una viga mixta en hormigón y acero sostenida por soportes metálicos.
El Ayuntamiento de Estepona ha obtenido la autorización del Gobierno central para intervenir en la infraestructura y asume el coste de los trabajos. La tramitación ante el Ejecutivo se ha prolongado durante tres años, con partidas reservadas en los presupuestos municipales más recientes.
Las ofertas pueden presentarse hasta las 23:59 horas del 12 de agosto en la Plataforma de Contratación del Sector Público, para una obra con un precio base de 164.074,97 euros. Las rampas están diseñadas en hormigón armado, sin superar una inclinación del 12,5%.
En los últimos años, el municipio ha sumado otras conexiones en el extrarradio, como el vado que enlaza Cancelada con Las Joyas, La Resinera y Selwo, el vial entre el Camino de Briján y Cancelada o el que une Casasola, Atalaya e Isdabe.
