Los temporales e intensas lluvias de las últimas semanas han alterado el perfil del litoral de Estepona, desplazado los cauces de ríos y arroyos y generado acumulaciones de agua en la arena. Para hacer frente a los daños, la concesionaria del servicio de playas, Licuas, ha contratado maquinaria específica —un bulldozer— orientada a restaurar el estado de las playas. Los trabajos, impulsados por el Ayuntamiento de Estepona, se desarrollan de forma simultánea en las playas del casco urbano y en las del extrarradio.
Las actuaciones se concentran en las desembocaduras de los arroyos, donde la fuerza del agua y el oleaje ha desplazado los cauces de su trayectoria habitual. Los operarios del servicio de Playas trabajan para reconducirlos y restablecer su salida natural al mar, con el objetivo de eliminar las balsas formadas sobre la arena. En paralelo, continúan las labores intensivas de limpieza para retirar materiales y residuos arrastrados por los ríos durante los temporales.
En el plano administrativo, el Consistorio ha elaborado informes de daños en el litoral para solicitar ayudas económicas a otras administraciones públicas que han activado líneas de apoyo para municipios afectados por fenómenos meteorológicos severos. El Ayuntamiento reclamará también al Gobierno central aportes de arena en primavera para las playas que requieran regeneración, una actuación que se repite cada año antes de la temporada estival.
Desde el área de Playas del Ayuntamiento se considera que estas intervenciones periódicas podrían evitarse si el Gobierno central otorgara las autorizaciones necesarias para acometer obras de estabilización estructural del litoral, entre las que se contempla la construcción de diques o espigones sumergidos.
Los trabajos de mantenimiento en el litoral de Estepona se reforzarán antes de Semana Santa de 2026.
